“A veces creo que no son
casualidad aquellas cosas del mundo que llenan de asombro, alegría y
sentimientos mi existencia, son pocas pero cuando las vivo, hacen de esta
realidad un sueño especial y único, aun cuando no existan solo para mí, me hace
creer que no deben existir, al igual que el sentimiento de admirarlo y dudar
acerca de mis ideas sobre ello, quizá de disfrutarlo trate la vida.” Shiory-Kun
Capítulo 1: Presente Simple
Escuela,
Maestros, Amigos, Deberes, Padres y la obligación interna por anhelar lo que más
de 100,000 millones de personas consideran dignamente vivir…. Sueños…
Ser
normal, común, siguiendo una rutina monótona en la vida diaria es tomado en la
balanza de nuestro criterio tan bueno y tan malo según las razones asignadas.
Yo lo
tomo a bien sin exalto alguno, pues lo que vivo son cosas que ya imaginaba.
Predeciblemente positivas.
No
tengo problema con el transcurrir de mi vida, no me gustaría gastar mucho
tiempo en soñar despierto, hago lo que quiero, si la situación me lo permite, cuando
quiero.
Veo,
escribo, leo, descubro, camino, escucho, hablo, busco y rio, sin darle mucha
importancia, al fin y al cabo todo ira igual, terminara igual.
Mi
existencia, nombre e ideas, son algo que me diferencia del resto, es poco lo sé.
Para que tratar de ser más distinto, si inevitablemente
viviré bajo este cielo y moriré bajo esta tierra, al igual que el resto de
esta humanidad, ansiosa de crear cosas por debajo de lo inimaginable.
Mi
nombre es Shinkay y estas son mis ideas, y mi existencia aquello que me
precede.
Estudio
en la escuela preparatoria Oku Kinami, hace un par de meses que llegue, tengo
15 años, hijo único, padres afectuosos, y pocas amistades a causa del nuevo
curso en una nueva ciudad.
Tengo
una rutina muy común, ir a la escuela, regresar, leer y de vez en cuando
fotografiar los paisajes que se me atraviesan, mis calificaciones no destacan
mucho, No tengo la presión de ser perfecto. Ni la presión de no ser cualquier
cosa. Es algo que aprendí de mis padres. No sufrir por cómo me gustarían las
cosas, sino, por lo que se puede desfrutar del actual mundo.
Aun
así, acepto que no me he visto envuelto en muchas situaciones difíciles…
Esta
historia empieza en una mañana común de primavera, Shinkay camina despreocupado
y de buen humor rumbo a la escuela. Puntual como siempre, tarareando una
canción alegre y ocasionalmente pensando en voz alta.
Lo que
le alegra el día es cuando está completamente solo y habla para sí. Esta mañana
no es distinta.
Llegando
a la escuela, era un poco diferente. Se encierra en los libros. Los entiende,
pero siempre se despistaba y no siempre entrega los deberes, le gusta leer
historias y comúnmente sin darse cuenta sonríe cuando algo le gusta. Es como
cualquier otra mañana.
Lo que más
le fascina es “mirar al mundo” desde alguna ventana vacía cuando hay hora de descanso.
Sentir el calor del sol en la despreocupada briza del viento. Para él es ese
instante diario de “no pido nada al mundo más que siga como esta” es algo
inigualable para él. Por esa esa razón
no trae almuerzo al instituto, para no perder ni un instante de ese momento.
Al
final de clases, mientras Shinkay camina entre la multitud, pudo darse cuenta
de que una chica lo observaba, escondida detrás de un árbol.
Al
mirarla fijamente, aquella chica sonrojada camino en dirección contraria a él.
Shinkay no le dio mucha importancia así que camino nuevamente en dirección a
casa.
-¿Cómo
te ha ido?- Pregunto Okasa
-Como
de costumbre, ¿y a ti?- Dijo Shinkay
-Bueno,
y porque tan serio?- Okasa
-¿He?,
bueno, no sé, estoy, no sé, preocupado quizá-Shinkay
-Nunca
había escuchado esa palabra de ti- Okasa
-Quizá
va siendo hora de llevar el almuerzo al instituto- repitió Okasa
Cuando
Shinkay vuelve, Okasa siempre lo recibía preparando ella la comida. A
diferencia de muchos chicos, Shinkay tenía buena comunicación con sus padres.
Su mamá era ama de casa y su papa era Profesor en la “Today”.
-No es
por nada de eso- dijo Shinkay
-Dime,
que debo hacer para que me hagas caso- dijo Okasa
La
televisión muestra las noticias. Okasa las ve mientras cocina, y, Shinkay leía
en esos momentos. Pero ve la tv también en esa ocasión. Hay vistas aéreas
cercanas a su casa en ese momento.
-Genial.
No sabía que había parques cerca de aquí- dijo Shinkay
-Si,
creí que ya habías caminado por estos lugares, porque antes de mudarnos aquí
caminabas mucho por las calles- dijo Otosa
Otosa
había llegado temprano, no le gusta dar explicaciones, así que nadie pregunto
el porqué.
-Bueno,
si ese es el caso, saldré esta tarde a dar un paseo, por cierto, Bienvenido
a casa.- Shinkay
Bienvenido
a casa querido- dijo Okasa mientras
le daba un beso en la mejilla.
Shinkay
entonces busco un libro en su mochila, encontró un cuaderno que llamo su
atención. Un diario…
Habrán
puesto por equivocación este diario en mi mochila…Pensó
Era un
diario. Lo ponía en letras cursivas doradas sobre un forro azul.
Abrió
el diario desde la primera hoja. Reviso las demás y se dio cuenta de que todo
estaba vacío.
-Suspiro…
Habría
sido emocionante si alguien hubiese escrito algo en él. Pensó…
Así que
termino de comer e hizo los deberes para salir después.
Ya en la puerta Shinkay no supo a qué dirección
ir. Solo sabía que estaba cerca un gran parque pero no sabía el lugar exacto.
Aun así no hubo mucho problema.
Ya se Izquierda,
Derecha, Izquierda, Derecha. Sera fácil .Pensó... en voz alta.
“Parque Mirishi.
No alimentar a los gatos”
Palomas, pero no importa he llegado-dijo Shinkay
Es un parque muy grande, limpio y agradable a la
vista, es tan grande que las personas están muy esparcidas en él y difícilmente
se ve el final.
-Haber, ¿a qué se supone que vine?- dijo Shinkay cansado
El
silencio es muy tranquilo, el clima es fresco a causa de la sombra de los árboles.
Los murmullos lejanos son inaudibles. Por todos los lados es lo mismo. Así que lo
primero que buscó era un árbol al que pudiera subir.
-Perfecto-dijo
Shinkay admirando ese gran árbol al
que subió después.
Es sin
duda un buen paisaje, luz, alegría, paz, algo especial. Pensó…
Sentándose
así, saco su cámara fotográfica de su mochila, lista para fotografiar…
-¡Flash!…
Algo
ocurrió… Shinkay tardó en reaccionar… Su cámara destello flash antes de haber
presionado el disparador.
Pero qué
extraño, se habrá descompuesto. Pensó para sí mientras revisaba su cámara.
Entonces
se oyó una voz que exalto a Shinkay….
-No
puede ser, que tonta, aún no le he quitado la tapa…-dijo la voz de una chica
Shinkay
no se había dado cuenta de que no estaba solo, una chica estaba sentada bajo el
árbol ya mencionado.
-¡ha!,
así no podre demostrarle nada,-dijo aquella chica intentando quitar la tapa de
la cámara sin éxito.
Valla
que inocente parece, como es que no me di cuenta que había una chica hay….pensó
Shinkay
Aquella
chica sin éxito en su objetivo se rindió, y, se puso triste.
Como es
posible estar tan triste en un lugar tan bonito. Pensó Shinkay…
-¡Clic!…
Shinkay tomo una foto a aquel lugar sin que esa chica se diera cuenta.
Y
entonces imagino decirle… ¡Mira! He tomado esta foto para ti, para que sonrías
y no estés triste y….que cursi, como te lo puedo decir si ni siquiera sabes que
estoy aquí…
-Cómo
te lo puedo decir si ni siquiera me haces caso- dijo aquella chica…
Así es
como aquella chica se fue sin que Shinkay pudiese verle el rostro, y sin que
ella supiera que alguien la observo….
Shinkay
pudo reconocer que era similar el color de aquella chica que lo observaba y
aquella chica que observo,
-Es el
mismo, quizá sea la misma chica- dijo en voz alta
-¡ha!
Un cuaderno, se le habrá olvidado a aquella chica- dijo Shinkay.
Bajó del árbol y vio una nota sobresaliendo de
aquel cuaderno que
Comenzó a leer…
“Yo descubro… Te descubro
Yo
escucho... Te veo
Yo
escribo… Te leo
Yo
camino… Te sigo
Yo
busco… Te encuentro
Yo
hablo… Te escucho
Yo
rio… Te quiero
¿Qué soy de ti?... ”
End of “Presente Simple”
---------Referencias…
Today: Así es
llamada comúnmente a la Universidad de Tokio